viernes, septiembre 26, 2008

Pero...

Ilustración:
Cosechadora de soja

Pero… ¿Y qué se creyó esta gente?
Termino de leer el diario donde la Sociedad Rural encarama en la presidencia de la entidad a Hugo Biolcatti, uno de sus representantes más duros, consecuentes y ácido instrumentador del sarcasmo en manos del poder.
Me interpelaba desde un noticiero de TV, cualquiera de ellos, uno de los tantos resumideros de sus intereses, casi con lágrimas en los ojos, acerca de las variantes de cómo se le mueren las vacas en sus campos, que una cosa es que se mueran de hambre decía, pero más fuerte es, imaginen ustedes, verlas cómo se mueren de sed.
Y su compinche, el otro empresario, que en esos días aciagos en que nos sometieron al desabastecimiento con el corte de rutas, recién reelecto como Presidente de la Federación Agraria en el congreso de Rosario, me amenazaba con un lockout patronal con movilización a la Capital Federal.
Ninguna información de esos medios dio cuenta de la huelga universitaria en las universidades nacionales que está actualmente en marcha; y comienzo a sospechar que su alta difusión de los paros docentes bonaerenses y de la ciudad de Buenos Aires, en los niveles primarios y secundarios, a lo sumo se limita a transmitir un mensaje tranquilizador dirigido a las clases medias urbanas, como para ratificar sus decisiones por la escuela privada.
Y vuelvo ahora a esta gente que justifica la posesión de las cuatro por cuatro porque el Estado central no invierte de una manera federal en los caminos que los comunican entre las confiterías del centro urbano y las hectáreas de campo arrendadas a los pool de siembra.
Les digo que una de las peores sequías de las últimas décadas en la argentina no pasa por sus campos sino por nuestras aulas de la universidad pública y las aulas de la escuela pública en todos sus niveles.
Esos docentes que están en huelga se arriman a la estación de José C. Paz, abren el paraguas, porque todavía están semiprotegidos, hasta que el 324 chapa verde, los acerque a algunas cuadras de su escuela que abordarán en el barro con una dos por dos confeccionada con las bolsas del supermercado.
Son artesanos que piensan que, al menos sus alumnos, no se morirán de hambre o de sed por las infinitas sequías de la pobreza, si finalmente llegan a la escuela para preparar la polenta del mediodía.
Contando los minutos entre las ollas que humean apenas unos instantes antes de borrar el pizarrón para explicar la regla de tres.
Rubén Cucuzza
Profesor Titular de Historia de la Educación
Universidad Nacional de LujánArgentina

4 comentarios:

  1. Durante estos dias me preguntaba porque nadie sabe de los paros universitarios?porque los medios no se encarngan de este tipo de noticias?porque alguans carreras de nuestra universidad ni se enteran que hay paro? y ademas porque siempre es el mismo sector que encabeza esta lucha? a caso a los demas no les interesa la educacion publica? y si les preocupa tanto los cortes y las medidas que toman estos "señores" del campo?y claro que seguramente por lo unico que los paros se notan es (ahora pensando en otros niveles)cuando los padres no tienen la guarderia abierta....y entonces los maestros son los que no piesan en sus alumnos... luchar por la educacion publica no es pensar en sus alumnos??creo que como estudiantes que concurrimos a una universidad pùblica, sin importar la carrera,tenemos que defender este derecho, no solo pensando en el sector docente sino tambien luchando por este espacio que es nuestro!!
    Emilia

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  2. Muy interesante la nota, y el comentario de Emilia.
    Agregaría que también hay que mencionar el rol de la burocracia dirigente, que, al menos en provincia de Buenos Aires, está más preocupada por arreglar con el gobierno, que en profundizar la lucha docente para ganarla. Hay compañeras que trabajan 2 y 3 turnos para sostener a su familia, y tienen voluntad de pelear, pero cuando la pelea es dura como ahora, hay que poner a disposición los fondos de los sindicatos, y empezar a explicar qué es un fondo de huelga, que permita afrontar los descuentos salariales que se vienen. Claro, primero tiene que haber intención de ganar. Y es más que nunca de vital importancia la unión de los opositores a la burocracia...
    Sara

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  3. Esta semana una docente de la universidad nos manisfestó que ella no estaba dispuesta a seguir adhiriendo a los paros docentes debido a que no ve el apoyo por parte de los sectores involucrados de una u otra manera en la lucha no solo por la situación laboral de los docentes, sino también por la educación en todos sus niveles y en todos los lugares de nuestros país , ya que muchas veces la educación argentina solo pasa por Buenos Aires o algún otro lugar que A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LES IMPORTE DIFUNDIR.
    Desde mi lugar como estudiante, me hago cargo de las ausencias, desde mi lugar como madre, me doy cuenta que ya no es cuestión de elegir un colegio privado y se acabó el problema, ya que esto va más allá de lo imaginado.
    Hace un mes me mudé a la cuidad de Francisco Alvarez con el proyecto de vivr en un lugar más tranquilo. Cundo comencé a recorrer colegios y jardines de infantes para anotar a mi hija en preescolar para el año que viene, la negativa fué preocupante: En el colegio más cercano, la directora me dijo"Este es un lugar muy tranquilo mamá,pero hay muy pocas escuelas , nosotros solo tenemos 10 lugares para el año que viene. En estos últimos años la mayoría de los nenes del jardincito del estado que está acá a la vuelta, los pasaron acá ,por los paros docentes; nuestra matricula está muy apretada y tenemos una importante lista de espera."
    Seguí mi busqueda no solo en ese lugar , sino que me extendí hasta Gral Rodriguez y Moreno con resultados similares: falta de vacantes o bien cuotas que sobrepasan las posibilidades de un ingreso actual de familia trabajadora.
    Cuando seguí mi búsqueda por los jardines de infantes del estado, que en número son menos que los privados, la situación no es muy distinta: Están primero los hermanos, familia del personal, pases de otros jardines, cercanía por residencia, listas de espera, en fin, lo que queda será lo que hay.
    Que loco!!Me tuve que convertir en mamá para darme cuenta lo complicado que es conseguir educación para tu hijo, cuando supuestamente la constitución nacional nos dice que el Estado tiene la obligación de proveer educación, salud, vivienda, bla, bla y bla...Que obstinación, atropello,no se como llamarlo.Solo sé que no me gustaria tener que laburar como docente o para lo que me habilite el título, para darme cuenta que no solo hay que acompañar sinó también HAY QUE ESTAR para que la lucha tenga sentido y llegue a su fin; ya que sería sensato que el día que los reclamos sean escuchados y resueltos van a ser TODOS beneficiados con ello. silvia

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  4. En referencia al comentario de Prof. Cucuzza, acuerdo totalmente y a la vez me da bronca que a pesar de todo lo que hemos pasado como sociedad, si siga justificando a aquellos sectores derechosos, que lo que único que hacen es seguir afianzandose en el poder y llenandose los bolsillos a cuesta de una gran mayoría.
    A propósito, creo que como estudiante que soy me hago cargo que deberíamos estar junto a los profes en las marchas y organizarnos para defender la educación, en vez de jugar como meros observadores. Y finalmente creo que en la medida que no tengamos compromiso social y no empecemos a actuar y dejemos el bla, bla, bla de lado, podremos aspirar a contribuir en la construcción de nueva sociedad, más justa e igualitaria para todos.
    Creo que no es poco.

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